En Yangon también trabajamos con la ONG Fondació Myanmar. Nos pasó el contacto Segoléné, una voluntaria de Enfants du Mekong, y después de leer lo que hacían pensamos que sería perfecto poder echar una mano. Se trata de una ONG asociada a la iglesia que organiza formaciones para jóvenes de zonas fuera de Yangón o rurales.
Les ayudan en su desarrollo y así proporcionar salidas laborales dignas. Este programa se llama Youth Leadership and Development Center (YLDC). Consiste en 4 meses de formación, y les dan alojamiento y manutención. Muchos de los que acaban el curso se comprometen para ayudar en otras acciones sociales llevadas a cabo por la ONG.
Nuestro contacto era Roger Martin, que incluso me aventure a preguntarle si era catalán… pero no, en la mayoría de organizaciones católicas que hemos trabajado los locales adquieren un nombre de bautizo, y este es de origen latino… Así que encontramos Victorias, Marías, Julias…
Después de comentar las posibilidades, y teniendo en cuenta que ya estaban en el segundo mes de la formación, decidimos que sería ideal poder hacer un taller de 3 días, distribuido en 5 sesiones, 3 de mañana y 2 de tarde, así podríamos explorar con los ejercicios que tenemos preparados varias vertientes de la comunicación e interacción social.
El primer día de taller llegamos un poco tarde… Además de que los dos somos expertos en apurar el tiempo hasta el extremo, los trenes en Yangon no ayudaron, no son precisamente el transporte más puntual que hemos usado… como decía Carlo Mo, las excusas son de principiantes…
Llegamos al centro, y allí nos esperaban 20 chic@s de entre 16 y 27 años, con miradas ávidas, dispuestos a todo, con unas ganas fantásticas por empezar… Así que, allá vamos!!!! Lo primero de todo, retiramos todas las sillas que habían puesto para hacer clase… esto no iba a ser una clase normal: la fama cuesta!!! jejejeje…
Como siempre empezamos presentándonos nosotros, después ellos y de allí ya comenzó nuestro viaje. Fue muy bonito, no solo para ellos, por hacer actividades nuevas que les descubrían a ellos mismos y aspectos diferentes de la interacción y comunicación, sino también para nosotros!! Nos alucino lo bien que funcionaron los ejercicios, lo fácil que era comprendérlos, resaltar las particularidades de cada interacción, como ellos mismos se daban cuenta de las dificultades mientras los realizaban…
Teníamos una traductora, Júlia, que participaba y nos ayudaba para que todos nos entendiéramos, y en la mayoría de momentos no hacía falta traducción, todo era muy claro, ellos estaban muy abiertos y la comunicación fluía sin problemas.
Se podía ver las dificultades en los ejercicios que requerían exposición, salir y mostrarse ante el grupo. La mayoría no están acostumbrados, no tienen práctica, así que verlos realizar ejercicios de interpretación gestual era una gozada, como intentaban tomarse su tiempo, su espacio, y como el miedo escénico, los complejos, los juicios apresuraban sus acciones… jijijiji… de eso se trata… de aprender de muestras reacciones…
Además, en términos de comunicación grupal, de escucha y de expresión, según las culturas y costumbres, las prioridades varían, se puede ver cómo algunas vertientes de la comunicación están mas trabajadas que otras, la paciencia en el momento de transmitir el mensaje, la empatía para asegurar la recepción de la comunicación, la relación entre los interlocutores…
Todo un fantástico mundo que no deja de sorprender… Sorprende tanto que en ocasiones nos cueste tanto comunicarnos cuando lo estamos haciendo cada día…
El resto de días fueron igual de fluidos, todos estaban muy comprometidos, esperando con impaciencia el siguiente reto, la siguiente situación que les haría experimentar y conocer más sobre ellos mismos…
Y así fue, en cada ejercicio los poníamos a prueba, les hacíamos acercarse un poquito más a conocerse a sí mismos… una tarea en ocasiones no muy fácil de aceptar, pero ellos estaban muy motivados!!!!
Y llego el último día, momento para cerrar, asentar y concluir. Para ello les hicimos hacer una mini representación final, un trabajo en grupo, escénico, artístico, de comunicación e improvisación… Fue genial!!!! Ellos lo disfrutaron, con sus retos y obstáculos, tanto realizándolo como observando, analizando y asimilando… Una fantástica experiencia para todos.
Una vez acabado tocaba despedirse, y para ello nos rodearon en un círculo y nos dijeron unas palabras de agradecimiento, sinceras, por los tres días que habíamos compartido, disfrutado y aprendido… y nos dieron un paquete… con… 2 Longys!!!! La típica falda birmana!!!! Que guai!!! Qué bonita!!!!
Así que unos abrazos finales y nos vamos con todo puesto, los longys su amor y lo mucho que hemos aprendido con ellos… Hasta pronto!!!
Tal y como os dije en Katmandhu, durante el poco tiempo que tuve la suerte de coincidir con vosotros, hacéis una labor maravillosa. Un fuerte abrazo, ya, desde Valencia.
Muchísimas gracias por tu apoyo Isidro!! Hasta el próximo encuentro por el globo. Muchos abrazos!!